quinta-feira, 28 de janeiro de 2016

A corrosão do caráter - Richard Semett

     Durante a maior parte da história humana, as pessoas têm aceito o fato de que suas vidas mudarão de repente devido a guerras, fomes ou outros desastres e que terão de improvisar para sobreviver Nossos pais e avós viveram em grande ansiedade em 1940, depois de suportarem o naufrágio da grande Depressão, e enfrentando a iminente perspectiva de uma guerra mundial. O que é singular na incerteza de hoje é que ela existe sem qualquer desastre histórico iminente; ao contrário, está entremeada nas práticas cotidianas de um vigoroso capitalismo.
    A instabilidade pretende ser normal, o empresário de Schumpeter aparecendo como o Homem Comum ideal. Talvez a corrosão de caracteres seja uma consequência inevitável. "Não há mais longo prazo" desorienta a ação a longo prazo, afrouxa os laços de confiança e compromisso e divorcia a vontade de comportamento.

quarta-feira, 27 de janeiro de 2016

Feliz dia

Surpresa!
Por essa você não esperava, hm? Tirei um momento para pensar sobre nós em todos os lugares que passei hoje. Hoje celebramos uma data muito especial. Há quatro meses eu o reconhecia... o reencontrava.
Se a minha vida é escrita em algum lugar, você foi o responsável por guardar o primeiro caderno e fazer-se presente, de repente, no segundo. Seus ensinamentos me têm sido fundamentais, obrigada por me fazer olhar para trás e perceber que o passado não deve ser simplesmente deletado, mas aberto em páginas cujos ensinamentos podem me ajudar ainda hoje.
Obrigada pela companhia, pelos ouvidos, pelo carinho e pelos beijinhos. Obrigada, por ser um rapaz crescido e ainda assim ser um bebê nos meus braços.
Quero caminhar ao seu lado e te dar colo se precisar.
Feliz dia do dia em que eu te reencontrei.
Feliz dia do dia em que pude olhar carinhosamente para você de novo.


"Bendito el lugar y el motivo de estar ahí,
bendita la coincidencia.
Bendito el reloj que nos puso puntual
ahí, bendita sea tu presencia.
Bendito Dios por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad de mi destino.

Bendita la luz,
Bendita la luz de tu mirada,
Bendita la luz,
Bendita la luz de tu mirada desde el alma."
(Bendita la luz - Maná)



segunda-feira, 25 de janeiro de 2016

sábado, 23 de janeiro de 2016

Heroes - Soldados de Salamina

"Porque la guerra es por excelencia el tiempo de los héroes y los poetas.

(...)

     Sabían (o creían saber) que sus familias dormían un inocente sueño de beatitud burguesa, ignorantes de que una ola de impiedad y de barbarie igualitaria iba a despertarlas de golpe con un tremendo fragor de catástrofe. Sentían que su deber consistía en preservar por la fuerza la civilización y evitar la catástrofe. Sabían (o creían saber) que eran pocos, pero esta mera circunstancia numérica no les arredraba. Sentían que eran los héroes. Aunque ya no era joven y carecía de la fuerza y el coraje físico y hasta de la convicción precisa para serlo.

(...)

     —¿Y qué es un héroe?
     La pregunta pareció sorprenderle, como si nunca se la hubiese hecho, o como si se
la hubiera estado haciendo desde siempre; con la taza en el aire, me miró fugazmente a los ojos, volvió la vista hacia la bahía, por un momento reflexionó; luego se encogió de hombros.
     —No lo sé —dijo—. Alguien que se cree un héroe y acierta. O alguien que tiene el coraje y el instinto de la virtud, y por eso no se equivoca nunca, o por lo menos no se equivoca en el único momento en que importa no equivocarse, y por lo tanto no puede no ser un héroe. O quien entiende, como Allende, que el héroe no es el que mata, sino el que no mata o se deja matar. No lo sé. ¿Qué es un héroe para ti?
     Para entonces ya hacía casi un mes que yo no pensaba en Soldados de Salamina, pero en aquel momento no pude evitar el recuerdo de Sánchez Mazas, que no mató nunca y que en algún momento, antes de que la realidad le demostrara que carecía del coraje y del instinto de la virtud, acaso se creyó un héroe. Dije:
     —No lo sé. John Le Carré dice que hay que tener temple de héroe para ser una persona decente.
     —Sí, pero una persona decente no es lo mismo que un héroe —replicó en el acto Bolaño—. Personas decentes hay muchas: son las que saben decir no a tiempo; héroes, en cambio, hay muy pocos. En realidad, yo creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar. Además, se puede ser una persona decente durante toda una vida, pero no se puede ser sublime sin interrupción, y por eso el héroe sólo lo es excepcionalmente, en un momento o, a lo sumo, en una temporada de locura o inspiración. Ahí está Allende, hablando por Radio Magallanes, tumbado en el suelo en un rincón de La Moneda, con la metralleta en una mano y el micrófono en la otra, hablando como si estuviera borracho o como si ya estuviera muerto, sin saber muy bien lo que dice y diciendo las palabras más limpias y más nobles que yo he escuchado nunca... Ahora me acuerdo de otra historia.
     Ocurrió en Madrid hace tiempo, yo la leí en la prensa. Un muchacho andaba por una calle del centro y de pronto vio una casa envuelta en llamas. Sin encomendarse a nadie entró en la casa y sacó en brazos a una mujer. Volvió a entrar y esta vez sacó a un hombre. Luego entró otra vez y sacó a otra mujer. A esas alturas del incendio ya ni siquiera los bomberos se atrevían a entrar en la casa, era un suicidio; pero el muchacho debía de saber que todavía quedaba alguien adentro, porque entró de nuevo. Y, claro, ya no volvió a salir. — Bolaño se detuvo, con el dedo índice se subió las gafas hasta que la montura rozó las cejas—. Brutal, ¿no? Bueno, pues yo no estoy seguro de que ese muchacho actuase movido por la compasión, o por vete a saber qué buen sentimiento; yo creo que actuaba por una especie de instinto, un instinto ciego que lo superaba, que podía más que él, que obraba por él. Lo más probable es que ese muchacho fuera una persona decente, no digo que no; pero puede no haberlo sido. Chucha, Javier, ni falta que le hacía: el cabrón era un héroe."

sexta-feira, 22 de janeiro de 2016

Ilha Grande






Ambigua

É não ter o que falar, nunca e sempre. É apagar o escrito, aplaudir o desvio e morrer afogada em silêncio. É buscar outros meios, esconder os olhos, querer ir embora e ter uma certeza que angustia pedindo pra ficar, antes que o tempo passe e ele olhe pra você com aquela cara de incógnita. 
É se esconder esperando alguém te encontrar. Daqui a pouco o ceifeiro chega. É capaz de eu dar um até logo e ele passar direto por mim a procura de energia. 
É o tipo de coisa que eu não entendo agora, mas quem sabe algum dia. 


quarta-feira, 20 de janeiro de 2016

Mujer de mil batallas

La vida tiene tu nombre, mujer de las mil batallas.
La fuerza de tu mirada, con el valor no se esconde.
Hay que plantar la esperanza en el lugar donde duele,
para que crezca bien fuerte, en el miedo que acompaña.
Y sigues tan bonita como ayer, no se despeina el alma.

Un pasito más, que si se puede,
uno y otro más, mujer valiente.
Lo que diga esta de más, ya sé que quieres gritar
y no te sientas sola,
contigo estoy...

Todas las luces del mundo, iluminan tu vereda.
Y cada herida la llenan con el amor más profundo.
Pero si la noche es larga y sientes que estas perdida,
recuerda mi melodía que te quiere y acompaña.
Y sigues tan bonita como ayer, no se despeina el alma.

Un pasito más, que si se puede,
uno y otro más, mujer valiente.
Lo que diga está de más, ya se que quieres gritar
y no te sientas sola,
contigo estoy.


quinta-feira, 14 de janeiro de 2016

Overdose de Castro Alves

- Que belas ardentias!
- Ardentias?
- Sim, ardentias. Logo ali, depois das esteiras.
- Esteiras?
- As esteiras das vagas dos pélagos profundos.


quarta-feira, 13 de janeiro de 2016

A minha saudade

Eu não consigo me lembrar exatamente há quanto tempo lembrei de você pela última vez, mas não deve ter mais que quatro meses. Para os anos que correram desde a última vez que a vi na rua ou aqueles que foram soterrados desde a última vez que nos falamos, ou que eu senti vontade de gritar ou só matar você.
Querida, eu já não me pergunto porque ainda lembro de você. É um fato: Sua serventia ao aparecer na minha vida foi se tornar uma lembrança.
Você é uma dessas coisas que ficam melhor no plano da memória porque, a pesar de tudo, minha mente a transformou em algo amável, o que você sabe - mais que eu - que não é possível, nem se você tivesse outro nome, outro endereço, outro corpo, outra cara.

terça-feira, 12 de janeiro de 2016

10/12/2015

Há mais de um mês comecei esse texto e - claro - aquele velho fantasma do "vai ficar uma merda" veio me visitar. Mas, eu falei Buuu porque tenho a carta "Clérigo" e então não preciso enfrentar esse monstro nível 12.

"Descalça, em minha sóbria elegância, percorri o caminho de volta para nosso terreno. A memória trouxe imagens do passado: naquela terra havia frutas, força e perfume. A planta de um esconderijo para zumbis tinha se desenhado a prova de opiniões alheias...
Enquanto dos pés eu pouco sentia, em meu peito as fibras quase se arrebentaram. Sorte eu tinha - e muita - de não voltar sozinha.
Quando cheguei, você estava distraído, com cara de quem não sabia se prosseguia capinando o imenso espaço maltratado ou se colocava a mochila nas costas e simplesmente ia embora. Eu já não via o mesmo homem e, por pouco, não reconheci meu antigo lugar.
Havia uma casa pequena cujas paredes estavam desenhadas, escritas, com fotos e figuras penduradas. A tinta branca funcionava como rascunho para todas as ideias que ilustravam os nossos sonhos, o que planejávamos fazer naquela terra. Havia um violão, uma cadeira, uma mochila na varanda e a porta estava aberta.
O interior estava escuro... Não dava pra ver se tinha algo lá dentro. Ao redor dela, o mato crescia violentamente escondendo todas as minhas mudas de Jabô.
Meu coração palpitou e a minha irmã me segurou firme pelo braço.
- Quando você quiser eu te levo para casa. É só me falar, ta? Mas vamos tentar chegar lá pelo menos. Ele percebeu que não estava sozinho, Já estava com a mochila nas costas - a mesma - quando encontrou meus olhos marejados.
A reação dele foi esconder o rosto com as mãos e voltar-se de costas por alguns instantes. Aquilo me matou, achei que ele estivesse se lamentando por ter que me ver depois de tanto tempo livre desse incômodo.
Ele trocou palavras com a minha irmã, falou sobre um caderno da morte e eu tive ainda mais medo. Definitivamente minha presença era indesejada. Deus, como eu quis voar de volta pra casa para evitar um dia inteiro assim.
Minha irmã me alertou, disse que eu estava me precipitando e também que se o real interesse fosse me manter longe, ele não estaria há um metro de distância de mim.
Então eu fiquei e em menos de uma hora estava implorando pra ele não soltar minhas mãos (mesmo que fosse apenas para eu não cair no chão) e o mais impressionante foi que ele não soltou, está segurando até agora.
Nosso terreno está limpo, forte, cheio de mudas, de vida e, finalmente, do nosso amor."


15 anos

Quando eu morava em São Gonçalo, fazia viagens quase sempre com minha mãe e meu padrasto. Em uma dessas viagens conheci Casimiro de Abreu.
Eu era uma criança, estava na quarta ou terceira série primária. Não sabia quem tinha sido o cara, nem porque a cidade tinha o nome dele.
Durante a viagem fui a um recital de suas poesias e ganhei um livro de capa azul. Eu lia achando as rimas bonitas e não entendia grande parte do que o poema realmente queria dizer. Ah, isso não importava.
Eu só sei que lia o livrinho sentada na cadeira da sala. As refeições eram feitas na cozinha, a televisão da sala só era ligada quando eu queria assistir uma das minhas três fitas cassete: Oliver e sua turma, Aristogatas e A Dama e o Vagabundo. Então eu poderia ler em silêncio porque ninguém ia pra lá mesmo.
Já faz muito tempo, mas o único que eu entendi e fiz questão de mostrar pra minha mãe foi um que falava de uma debutante. A moça fazia quinze anos e havia leveza e uma simplicidade tão grande que eu conseguia entender.
Um tempo depois eu me mudei para o Rio e o livro foi perdido junto com o álbum de figurinhas das princesas Disney.
Eu não sei que poema é esse, mas hoje eu tive uma aula sobre Casimiro de Abreu e ele me pareceu - de novo - um cara muito simples, leve e fantástico.

Amor e Medo
(Casimiro de Abreu, 1858)
http://www.blocosonline.com.br/literatura/poesia/pndp/pndp010728.htm
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Saber voar

Falar... (falar)
Que bom quando é pra ti...
Sonhar... (sonhar)
Faz a vida mais feliz
E as estrelas que não posso tocar
Estão tão perto, estão no seu olhar

Cantar... (cantar)
Que bom quando é pra ti
Ver teu sorriso também me faz sorrir
Ó estrela, não deixe de brilhar
Mesmo que tão longe sei que ela está lá

Mesmo que eu não te veja
Posso sentir quando pensa em mim
É como não ver o sol
Mas ter certeza que está lá
Transformando a noite em dia
Tristeza em alegria
E aquilo que era vazio
Foi embora pra não voltar mais

Queria saber voar
Pra lá do alto poder ver você
Te ver sorrir
Te ver sonhar
Coisas lindas quero te dizer
Se um anjo encontrar
Eu vou pedir pra ele te proteger
Ó estrela que me faz enxergar
Que a vida é linda de viver


sábado, 2 de janeiro de 2016

2.016

Um sonho atrás do outro.
Esse ano começou com dez coisas que eu queria que tivessem acontecido em 2015. Dez coisas que foram sonhadas e re-sonhadas mil vezes. Eu sabia as falas, sabia os movimentos, conhecia cada consequência. Planejei tanto, vivi aquelas dez situações tão intensamente na minha cabeça que elas sequer tiveram coragem de acontecer. Não tiveram nem a chance de tentar se parecer com o que eu tinha sonhado.
Os sonhos precisam ser sonhados. As situações precisam ser pensadas, mas não a ponto de impedir que virem realidade. A expectativa pode manchar nossa visão e tirar o brilho das surpresas.
Eu não vou fazer uma lista de metas com prazos para esse ano, eu não posso - de novo - viver dentro da cabeça.
Nas primeiras horas de 2016 eu dormi e acordei olhando você e foi muito mais bonito do que ter sonhado com isso por toda minha vida.
Um passo atrás do outro.